Competencia digital para gestionar la sobrecarga informativa

Competencia digital para gestionar la sobrecarga informativa

Profesor Luis Carlos Cazares Aguirre (profesorlccazaresa)

http://www.docente.me/usuarios/perfil/LuisCCazaresA

 Curacion de contenidos

–          ¿Profe, puedo usar el celular para buscar información de lo que nos pidió?

–          ¡Claro que sí Cesar, adelante, sólo información sobre el tema eh!…

Con este diálogo, que he tenido ocasionalmente con algunos de mis alumnos cuando se trata de buscar información más allá que los libros físicos de la biblioteca de la escuela proporcionan, quiero empezar mi reflexión en cuanto a la sobrecarga informativa (information overload), infoxicación, hiperinformacional, infobesidad, entre otros términos que se han acuñado para referirse al exceso y la sobresaturación de la información al que estamos expuestos, ya sea, por medio de la televisión, la radio, periódico, revistas, libros y por supuesto del actual y conflictivo mundo de Internet.

Cuando Einstein dijo aquella vez: “no guardes nunca en la cabeza aquello que te quepa en el bolsillo”, sabía de antemano que hay muchas cosas en las que nuestro cerebro debe de ocuparse y de otras muchas más en las que no, porque para ello tenemos otros recursos también indispensables como lo son “el lápiz y el papel” y que para este siglo XXI podríamos traducirlo algo así como “el touchscreen o pantalla táctil y el Internet.”

Haciendo esta analogía generacional y utilizando este juego de palabras, podemos decir entonces que tanta información que se nos presenta frente a nuestra vista, llega un momento de ansiedad, donde no sabemos qué hacer y como filtrarla adecuadamente.

El desarrollo de las TIC ha revolucionado las formas de hacer y de pensar las cosas en cualquiera de los ámbitos de la vida: educativa, laboral, empresarial, personal, familiar, etc.; se han convertido en un factor de desarrollo importante y con repercusiones en los sectores político, económico y social (Kofi Annan, Informe sobre la juventud mundial, 2005); así, las TIC deben de permitir “la alfabetización digital” y facilitar el acceso a los jóvenes a una educación mejor y más democrática.

Estos cambios que ha generado la tecnología en la sociedad, están obligando también a las instituciones educativas a cambiar sus planes y programas de estudio y adaptarlos a los nuevos tiempos que estamos viviendo en esta sociedad de la información y del conocimiento. Los pueblos del mundo se están integrando en una aldea digital y global, donde la interacción de sus saberes han sobrepoblado “el cerebro informático” de la red de Internet, y en el que estamos expuestos todos en recibir información verídica o tergiversada sobre la realidad. Es aquí, donde entran en acción, las Competencias para la Vida, a las que esos actualizados planes y programas de estudio mencionan y que tanto docentes como alumnos debemos de apropiarnos y desarrollarnos durante toda la vida. Una de esas Competencias se refiere a las Competencias para el manejo de la información (Educación Básica, Plan de Estudios 2011):

 “Su desarrollo requiere: identificar lo que se necesita saber; aprender a buscar; identificar, evaluar, seleccionar, organizar y sistematizar información; apropiarse de la información de manera crítica, utilizar y compartir información con sentido ético.”

Para lograr estas competencias y habilidades en el ámbito educativo, es necesario alfabetizarse digitalmente; entonces, partiendo de estas premisas ¿Qué es “information overload” o sobrecarga informativa? ¿Qué se pretende lograr en el alumno y docente, al desarrollar competencias digitales? ¿Cómo utilizarlas adecuadamente dentro y fuera del salón de clases? Volviendo al diálogo con mi alumno, pregunto también: ¿Qué debo hacer como docente para que mi alumno busque la información adecuada en el lugar y momento adecuado?

Para ello debemos de propiciar el desarrollo de Competencias para gestionar la información, el conocimiento y el aprendizaje.

Cuando empecé a escribir este ensayo, me vi inmerso en esa sobrecarga informativa, ¿No les ha pasado? Lo tenía todo disponible, los artículos publicados en algunos blogs con los cuales voy a trabajar, documentos oficiales que hablan sobre las reformas educativas y las competencias y sobre todo, mi experiencia docente; todo está sobre la mesa, pero… ¿Cómo empezar a filtrar toda esa información disponible? ¿Qué escribir? He ahí el meollo del asunto.

Es bien sabido que los alumnos, incluso del nivel universitario, carecen de una gestión de la información al momento de buscarla, sobre cualquier tema; se quedan siempre con lo primero que encuentran, raramente leen y para facilitar y agilizar las tareas utilizan el recurso “copy paste” y no se detienen siquiera a analizarla críticamente, valorarla y corroborarla en otras fuentes.

Curacion de contenidos1

La intoxicación no es otra cosa que la saturación de la información, neologismo acuñado por el físico y experto en comunicación Alfons Cornella, y que ha provocado un nuevo trastorno psicológico llamado “síndrome de fatiga por la información.”

 

 

Las principales causas son:

–          Recogemos y buscamos más información de la necesaria para comprobar su veracidad.

–          Recibimos información no solicitada.

–          Necesitamos demostrar nuestra justificación de decisiones.

–          Necesidad de estar muy actualizados.

 

Las principales consecuencias:

–          Disminuye capacidad de diálogo en la vida real.

–          Estrés.

–          Irritabilidad causada por la fatiga.

–          Crea angustia si no tiene la información.

–          Le da prioridad en su vida a los mensajes.

–          Aislamiento.

–          Incapacidad para desconectarse en situaciones de compromisos reales.

–          Sentimiento de caos cuando falla la conexión a la red.

 

Soluciones:

–          Utilizar rastreadores de la información (datamining).

–          Clasificar el correo electrónico.

–          Redactar brevemente.

–          Suscribirse a RSS.

–          Organizar el tiempo para leer.

–          Priorizar tareas laborales y personales.

–          Apagar equipos informáticos durante las reuniones.

–          Centrarse en fuentes profesionales.

–          No distraerse en enlaces de otros temas.

 

Por ello, es necesario tener mecanismos, recursos, tecnologías y métodos que nos permitan gestionar toda esa vasta información y no caer en el síntoma de infoxicación, y a la vez, crear una cultura donde se desarrollen las habilidades y actitudes para saber utilizar esas herramientas en la resolución de algún problema y colaborar junto a los alumnos en la construcción colectiva del conocimiento. Uno de esos mecanismos es el llamado filtrado o curación de contenidos.

Para que un alumno desarrolle competencias de gestión de la información, conocimiento y aprendizaje, debemos:

  1. Introducirlo en el tema a investigar.
  2. Propiciarle el intercambio de ideas.
  3. Motivarlo para que se plantee hipótesis respecto al tema.
  4. Proponer la búsqueda de más información en Internet.
  5. Mencionarle qué buscador se va a utilizar (Google, Mozilla, Firefox).
  6. Formar equipos.
  7. Guiarlo para que seleccione, evalúe y organice la información más relevante proveniente de correos, blogs, documentos, redes sociales, etc.
  8. Generar el intercambio de nuevos puntos de vista y criterios de selección de la información.
  9. Motivarlo a compartir las experiencias de su equipo.
  10. Enseñarle a publicar los nuevos contenidos de manera correcta.

 

Ahora bien, como complemento a lo anterior, es necesario el compromiso que deben de adquirir tanto los alumnos como el propio docente para el cumplimiento y el desarrollo del tema a tratar, y la utilización de recursos tecnológicos dentro de la red favorecen en gran medida su inclusión a esta y el logro de la competencia digital, y por supuesto que los alumnos empiecen a ver la importancia de integrar dentro de su práctica diaria su PLE de acuerdo a sus intereses, capacidades, habilidades y actitudes que deben de tomar dentro de la red de Internet.

Para ello, cuando de recursos TIC se trata, es necesario hacerle saber a los estudiantes la inmensa cantidad que está disponible para organizar su información. Podemos mencionar, por ejemplo, los siguientes:

  1. Buscadores (Google, Mozilla, Firefox).
  2. Blogs (Blogger, WordPress, Tumblr, Diderot, Scoop-it).
  3. Correos (Gmail, Yahoo,
  4. Wikis (Wikipedia, Wikispace).
  5. Redes  sociales o Social Media (Facebook, Twitter, Linkedin, RSS Feed).
  6. Publicación de documentos (Slideshare, Scribd, Prezi, Issuu, Docstoc).
  7. Generación de documentos (Office, Acrobat Reader).
  8. Audio y video (YouTube, Picasa, Vevo,
  9. Filtración y/o curación de contenidos (Myfav, SimbalooEDU, Diigo, Fredly, Scoop-it, Netvibes).

 

 Referencias:

Competencias para la gestión del conocimiento y el aprendizaje. http://didac.unizar.es/jlbernal/Asignaturas_sin_docencia/pdf/20_compaprend.pdf
 
Intoxicación: cuando la respuesta no es tecnológico, sino cultural.
 http://www.debatesic.es/2013/05/infoxicacion-respuesta-no-es-tecnologica-sino-cultural/
 
CONTENT CURATION: DOS PUNTOS DE VISTA
 http://www.foxize.com/blog/content-curation-dos-puntos-de-vista/
 
Síndrome “hiperinformacional”
http://sociotecno3.wordpress.com/about/
 
Implicaciones de la gestión de información en el proceso de formación profesional.
 http://xn--caribea-9za.eumed.net/implicaciones-de-la-gestion-de-informacion-en-el-proceso-de-formacion-profesional/
 
Curación de contenidos para seleccionar la información relevante
http://papelesdeinteligencia.com/curacion-de-contenidos/
 
Mapa para crear un plan de curación de contenidos optimizado.
http://papelesdeinteligencia.com/mapa-para-crear-un-plan-de-curacion-de-contenidos-optimizado/
 
Community Curator
 http://www.communitycurator.com/